domingo 1 de noviembre de 2009

Paellada'09

Como todos los años desde hace 24, la Peña Carnavalesca "Hay Moros en la Costa" ha organizado el primero de noviembre el tradicional Concurso de Paellas en Puerto Real.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo, dice el refrán. Al bollo no, a la paella, la tortilla de patatas, la ensalada, los bizcochos, la cerveza...
Este año no me he limitado a participar de invitado. He organizado junto a un colega mi propio grupo, y la verdad es que ha salido de lujo. Lunaria y yo acabamos de llegar hace poco, y aunque he estado más de 9 horas al pie del cañón y vengo hecho polvo, se me ha pasado el día en un verbo. Un día por cierto espléndido, con sol y una brisa suave.
Además de la familia, los amigos del fútbol, los de las motos y los de toda la vida, también hemos coincidido con Marta e India. Esperamos que otro año se animen a quedarse todo el día. Mizerable al final no pudo venir.
Os dejo una foto que hizo Lunaria de la paella en pleno proceso de cocinado. Por si os pica la curiosidad, deciros que nos inscribimos con el nombre "Moteros de Plástico", pero como había que llevar la paella al jurado, decidimos que mejor nos la comíamos (que salió buenísima) y el concurso que se fuera a hacer puñetas :)


Si en lugar de La Guarida esto fuera El Buque, esta entrada sería claramente "On the sunny side of the street".

domingo 25 de octubre de 2009

Tempus fugit


Las altas torres, los bellos palacios, los templos solemnes, todo el globo en realidad, todo ello terminará por disolverse. Y como una pantomima insustancial, no dejará el menor rastro. De la misma sustancia de los sueños estamos hechos, y nuestras pequeñas vidas terminan como un sueño.
Leído por Chris Stevens en un capítulo de Doctor en Alaska.

Esta semana el mundo volverá por un momento la cara a la muerte. Ante ella caben dos posibilidades, deprimirse o reafirmarse en la vida. Por favor, elegid lo segundo. El tiempo se escapa, amigos. Aprovechadlo.


Foto 1. Cementerio de Puerto real. Nichos vacíos esperan nuevos huéspedes.
Foto 2. Estelas de dos aviones se diluyen en un día sin viento.

sábado 17 de octubre de 2009

Puerto Galis

Puerto Galis es uno de esos lugares que son sagrados para los moteros de una zona. Punto de reunión, de partida, llegada y también de desayuno para los aficionados a la moto de Cádiz. Las carreteras que llegan a él son sinuosas, cerradas, peligrosas y bellas.

Acabo de llegar de allí. Hoy he ido en compañía de un amigo y de la cámara fotográfica. Estas fotos sí son mías, Ismo ;)




lunes 12 de octubre de 2009

Sesión de fotos

Hoy estaba leyendo el Solomoto30 de este mes y admirando las fotos de los reportajes, cuando he recordado que yo no tenía ninguna foto montado en mi burra. Le he pedido a Lunaria que cogiera la cámara y se viniese conmigo a la rotonda que hay cerca de casa. Este es el resultado.



viernes 9 de octubre de 2009

Como una ola

Por azares de la vida hoy he asistido a unas jornadas internacionales sobre energías renovables marinas. Un campo con el que tengo poco o nada que ver, y del que sabía menos aún.
En las siete u ocho horas que ha durado el evento he sacado una idea más o menos clara del estado de las cosas en este campo. Como soy de natural generoso y no tengo nada mejor que hacer, lo voy a compartir con vosotros.

Lo primero es ponernos en situación. Por energías marinas se entienden todas aquellas que se obtienen fuera de la costa. Comprenden principalmente dos grupos:
- La energía eólica marina
- El resto, denominadas genéricamente energías oceánicas.
A su vez, dentro de las energías oceánicas encontramos las que aprovechan las mareas, las olas, las corrientes, los gradientes salinos, los gradientes térmicos y finalmente la biomasa marina.

La energía eólica marina está ya bastante desarrollada. Consiste en campos de aerogeneradores eólicos sobre plataformas flotantes ancladas a unas millas de la costa. En la costa de Cádiz hay varios proyectos en estudio.

Las jornadas de hoy se centraron sobre las tecnologías que aprovechan la energía de las olas, y en las oportunidades para implementar algún proyecto en la zona del Golfo de Cádiz. A pesar de que está en estudio desde hace varias décadas, es un campo aún en sus primeras fases de investigación. Lo que más me ha sorprendido es la cantidad de diferentes tecnologías que se están desarrollando en paralelo. Son ideas simples pero ingeniosas. Algunas parecen inventos del TBO, pero quién sabe, quizás en el futuro jueguen un papel importante en el sector de la generación eléctrica.

Algunas tecnologías aprovechan la energía gracias a que las olas sobrepasan una barrera fija o flotante. Al estar a mayor altura que el nivel del mar, el agua que ha pasado acciona por gravedad unas turbinas.


Otras aprovechan el vaivén para accionar unas articulaciones que contienen bombas hidráulicas. El aceite bombeado acciona a su vez una turbina.


También las hay basadas en unas "velas" sumergidas, que se ven arrastradas por las corrientes bajo las olas. Las "velas" están acopladas a un circuito sinfín, que a su vez mueve un alternador.
En fin, podría seguir, porque lo que es imaginación no le falta a los que trabajan en este campo. No exagero si digo que actualmente puede haber 20 ó 30 tecnologías diferentes en desarrollo. Es de esperar que en unos años se produzca una convergencia hacia tres o cuatro técnicas dominantes.

Pero, ¿porqué después de tantos años aún no hay grandes plantas de energía de las olas en producción, sino sólo pequeños prototipos? Uno de los motivos es la dificultad intrínseca del medio. Las olas son un fenómeno complejo, variable y agresivo. Lo que vale para un prototipo a escala 1:4 puede no valer para un sistema a tamaño real. Por ejemplo, la distancia media entre olas no es escalable. Como consecuencia, el coste de la energía generada es aún demasiado alto para atraer grandes inversores.

Sin embargo, los optimistas piensan que con una apuesta fuerte por parte de las administraciones y las empresas, estas tecnologías podrían alcanzar en importancia a la energía eólica a mediados del presente siglo. Esperemos, porque además de ser una energía renovable y por tanto inagotable, tiene un escaso impacto medioambiental. A ponerse las pilas, digo, las olas.